Una vez que tu visión artística y tus conceptos iniciales están claros, es momento de bajar a tierra y organizar la logística. Esto implica desglosar tu proyecto en partes manejables, entender qué necesitas para cada una y cuándo lo vas a hacer.

Estructura de Trabajo: Descomponiendo tu Obra. 

 La Estructura de Desglose del Trabajo, te permite dividir por decirlo de alguna forma en trozos tu gran todo: lo divide en piezas más pequeñas, manejables y accionables.

¿Cómo construir tu estructura?

  1. Nivel 1: El Proyecto Principal. En la cima, tienes el nombre de tu proyecto general (ej., «Serie de Esculturas ‘El barro de todos'»).

  2. Nivel 2: Fases Principales. Divide el proyecto en grandes fases o etapas lógicas. Para un proyecto artístico, estas fases suelen ser:

    • Conceptualización e Investigación: (Ya lo hiciste en parte) Aquí refinas ideas, investigas materiales, etc.

    • Diseño y Planificación: Bocetos detallados, planos, pruebas de materiales.

    • Producción/Creación: El trabajo de estudio real, la ejecución de la obra.

    • Post-producción/Acabados: Pulir, enmarcar, barnizar, documentación fotográfica.

    • Presentación/Exhibición: Empaque, transporte, montaje, difusión.

  3. Nivel 3: Tareas Específicas. Dentro de cada fase, identifica las tareas individuales que deben completarse. Sé lo más específico posible.

    • Ejemplo para la fase «Producción/Creación»: Esculpir figura A, soldar estructura B, pintar capa base C, modelar detalles D.

  4. Nivel 4 (Opcional): Sub-tareas. Si una tarea es muy grande, puedes dividirla en sub-tareas aún más pequeñas.

Beneficio: Una estructura de trabajo clara te da una hoja de ruta, te ayuda a no sentirte abrumado y asegura que no olvides ningún paso crucial.


Estimación de Recursos y Presupuesto Básico.

Aquí es donde te preguntas: «¿Qué necesito y cuánto me costará?»

  1. Estimación de Recursos:

    • Materiales: Haz una lista detallada de todos los materiales que necesitarás para cada tarea (lienzos, pinturas, arcilla, herramientas, madera, etc.). Sé específico con cantidades.

    • Herramientas/Equipo: ¿Necesitas alquilar algo? ¿Comprar una nueva herramienta?

    • Tiempo: Estima el tiempo (en horas o días) que te tomará completar cada tarea de la estructura de trabajo. Sé realista, es mejor sobrestimar un poco que quedarse corto. Considera no solo el tiempo de trabajo, sino también el de secado, curado, etc.

    • Ayuda Externa: ¿Necesitarás ayuda de un asistente, un fotógrafo, un transportista?

    • Espacio: ¿Necesitas alquilar un estudio o un espacio adicional?

  2. Presupuesto Básico:

    • Una vez que tienes la lista de recursos, asigna un costo estimado a cada uno.

    • Materiales: Investiga precios en tiendas de arte o proveedores.

    • Servicios: Pide cotizaciones si necesitas ayuda externa.

    • Tiempo: Aunque tu tiempo artístico es invaluable, puedes asignarle un valor por hora para tus propios cálculos internos, si lo deseas, o simplemente considerarlo como tu inversión personal.

    • Contingencia: ¡Siempre añade un 10-15% adicional para imprevistos! Los proyectos artísticos suelen tener sorpresas.

    • Suma Total: Al final, tendrás un presupuesto inicial que te dará una idea clara de la inversión necesaria.

Beneficio: Evita sorpresas financieras a mitad del proyecto y te ayuda a priorizar gastos.


Creación de un Cronograma Sencillo

Un cronograma es tu calendario para el proyecto. Te dice qué hacer y cuándo.

  1. Lista de Tareas: Usa las tareas y sub-tareas que identificaste en tu estructura de trabajo.

  2. Secuencia y Dependencias: ¿Qué tareas deben completarse antes de que otra pueda comenzar? (Ej., no puedes pintar hasta que la escultura esté terminada y seca). Anota estas dependencias.

  3. Asigna Fechas: Para cada tarea, asigna una fecha de inicio y una fecha de finalización.

    • Utiliza tus estimaciones de tiempo.

    • Sé realista con tu disponibilidad (no planifiques trabajar 18 horas al día si tienes otras obligaciones).

    • Considera los fines de semana, días festivos y cualquier otro compromiso.

  4. Herramientas Simples:

    • Agenda/Calendario Personal: Para proyectos muy pequeños, una agenda o un calendario digital (Google Calendar, Outlook Calendar) puede ser suficiente. Simplemente bloquea el tiempo para cada tarea.

    • Hoja de Cálculo: Puedes crear una tabla sencilla con columnas para «Tarea», «Fecha de Inicio», «Fecha de Fin», «Duración Estimada» y «Responsable» (si hay más de uno).

    • Listas de Tareas Online: Aplicaciones como Trello (vista de tablero Kanban) o Asana (para proyectos más grandes) te permiten crear listas de tareas, asignar fechas y moverlas a medida que las completas.

Beneficio: Te ayuda a mantenerte organizado, a cumplir plazos y a ver si tu proyecto va por buen camino. Es una guía visual de tu progreso.


Al aplicar estas tres herramientas, estarás transformando tu visión creativa en un plan de acción estructurado y realista, dándote el control necesario para llevar tu proyecto artístico a buen puerto.

Archivos de ejercicios
de quehablamos cuando decimos proyecto artistico (pdf)
3,89 MB